Tema Material
Cierre

GRI 103-1, 103-2, 103-3

Como forma de asegurar un proceso positivo y dejar un legado de sostenibilidad a la comunidad tras el término de las operaciones, el cierre de una mina y/o de una instalación minero industrial, se debe planificar con el mismo cuidado dado a su etapa de implantación.

Por eso, el tema cierre se considera relevante para nuestras operaciones y ocupa una posición especial en la estrategia de negocio de la compañía. Por lo tanto, las etapas de concepción de nuevos proyectos y operación de las unidades mineras y metalurgia ya se conducen con la visión futura de cierre.

En Perú, para obtener la licencia, es necesario elaborar el plan de cierre desde la etapa del proyecto. En Brasil, desde el punto de vista legal, se presenta, principalmente, de dos modos: simplificado, en el momento en que se requiere la explotación; y más detallado, dos años antes del cierre de las actividades de minería, y no hay exigencia formal para las unidades de metalurgia. No obstante, independiente de la legislación vigente, por directriz interna, todas nuestras operaciones y los nuevos proyectos cuentan con un plan de cierre. Estos planes son documentos de carácter técnico y contienen las orientaciones para una desactivación segura, completa y eficiente, donde se consideran acciones de naturaleza económica, ambiental y social.

El documento también comprende un estudio de alternativas con la visión de uso futuro de las áreas y cuenta con los siguientes niveles de detalle: Plan Conceptual, Proyecto Básico y Proyecto Ejecutivo.

En 2017, concluimos la revisión de los planes para todas las unidades instaladas en Brasil y para Cajamarquilla y también elaboramos los estudios de alternativas de uso futuro paras todas las unidades en operación en Perú. Para 2018, está previsto terminar la revisión de los planes en las unidades mineras de Perú.

Para ello, hemos hecho un trabajo de diagnóstico de los medios físico, biótico y socioeconómico de las áreas, con un estudio de restricciones y potencialidades de desarrollo local a corto y largo plazo. También realizamos un diagnóstico de estructuras civiles y equipos para identificar qué se puede reaprovechar y qué se debe destinar de manera correcta después de la desactivación.

Con el estudio de estos datos, establecimos un cronograma físico-financiero para las plantas, incluyendo medidas de precierre, cierre y poscierre.

Todo el trabajo fue acompañado por el Comité Corporativo de Aprobación de Planes y Proyectos de Cierre que fue restructurado en 2017 para garantizar la evaluación y aprobación de todos los planes elaborados para los proyectos a cargo de la gestión de la empresa.

En el año, los recursos financieros para los gastos con el cierre de las actividades ascendieron a US$ 260,9 millones, en comparación con US$ 208,8 millones en 201619 GRI MM10, 102-48

Note 19: El plan de cierre de la división Santa Rosa de Atacocha fue actualizado en 2017, lo que alteró el valor de los gastos de US$ 137,5 millones informado en 2016

Plan de Cierre

1. Elaboración del plan de cierre:

Etapa 1: Diagnóstico

En esta etapa se lleva a cabo el diagnóstico socioambiental de las áreas de la unidad y de las ciudades donde se encuentran las operaciones. El diagnóstico incluye la caracterización de las potencialidades y limitaciones relacionadas con el medio físico, biótico y socioeconómico y tiene como objetivo realizar el mapeo de los potenciales usos futuros de la zona.

Etapa 2: Alternativas de uso futuro

En esta etapa, basada en el diagnóstico de la fase anterior, se evalúan los usos futuros mapeados mediante un análisis multicriterio que evalúa los riesgos e identifica el mejor uso futuro indicado desde el punto de vista técnico y económico para dicha zona.

Etapa 3: Definición de las medidas de cierre

En esta etapa se definen las medidas de cierre que se deben implementar para el medio físico, biótico y socioeconómico para lograr el uso futuro pretendido.

Etapa 4: Valoración de las medidas de cierre

En esta etapa se hace la valoración de las medidas de cierre definidas en la etapa 3, que basarán la ejecución de los planes y cuyo valor global subsidiará la provisión financiera del cierre de la unidad.

Al final de la cuarta etapa la unidad consolida y acompaña el plan de cierre. Este documento se elabora en su primera versión a nivel conceptual, debiendo avanzar al nivel de proyecto básico y ejecutivo de acuerdo con la aproximación del fin de la vida útil de la unidad y las estructuras que la componen.

2. Informe de implementación de las acciones de cierre

Corresponde al informe que acompaña la ejecución de las medidas de cierre. Este documento incluye el status de las acciones, la evolución de su implementación y los resultados obtenidos en esta etapa. El período de implementación del cierre varía de acuerdo con la complejidad de la unidad y las estructuras que la componen.

3. Informe de monitoreo de las acciones de cierre

Al término de la implementación de las medidas de cierre se iniciará el período de monitoreo de post cierre. Esta etapa incluye el monitoreo de indicadores del medio físico, biótico y socioeconómico, cuyo objetivo es acompañar la eficacia de las acciones implementadas.

La duración de este monitoreo será de al menos 5 años, y este período podrá extenderse si los indicadores no logran los resultados y/o la estabilidad deseada.

Cierre Vazante

La evolución del plan de cierre de la unidad de Vazante, en Minas Gerais, ilustra como condujimos este proceso, que tiene como objetivo lograr la estabilidad física, química y biológica en la zona, así como reducir los impactos negativos, dejando un legado socioeconómico y cultural positivo.

En 1969 comenzamos la minería de zinc en Vazante y desde entonces, hemos invertido en la extensión de vida útil de la unidad. La previsión actual, con base en reservas probables y probadas, es que la mina opere hasta el 2027, pero hay actividades de investigación y desarrollo de los recursos minerales en curso que pueden extender este horizonte.

El plan actual se construyó a partir de un diagnóstico del medio físico, biótico y socioeconómico que identificó las potencialidades y limitaciones de la región y fundamentó la construcción de un plan de uso futuro para el área, que se lo debe revisar cada cinco años.

En el estudio, se identificó el potencial de desarrollar actividades de ecoturismo (aprovechando el potencial natural de las cavernas y grutas de la región), educación (estructuras de minería de la unidad) y de turismo religioso (Fiesta de Nuestra Señora de Lapa).

Alineado con este proceso, se construyó una Agenda Social, diálogo realizado de forma participativa con representantes de la comunidad, poder público y entidades de la sociedad civil, cuyo objetivo fue la elaboración de un plan de desarrollo local (este trabajo se detalla en el capítulo Comunidad).

El plan también prevé medidas de carácter ambiental (medio físico, químico y biológico), a ejemplo de acciones de recuperación de áreas degradadas, y alternativas de desarrollo local después del desmantelamiento de los activos de Nexa.

En el aspecto ambiental, el plan registra consistentes avances. La inversión en los últimos cinco años fue de US$ 2,5 millones, un poco más del 10% de los US$ 21,4 millones presupuestados para los próximos cinco años y que culminó en:

❯ Recuperación de 292 hectáreas, el equivalente a aproximadamente 600 canchas de fútbol;

❯ Cierre de dos unidades antiguas de procesamiento y concentración de mineral, incluyendo una instalación que no fue operada por Nexa, pero fue incorporada a su área de servidumbre como consecuencia de los proyectos de extensión de vida útil;

❯ Un tajo cerrado y cuatro parcialmente cerrados, en un total de diez existentes;

❯ Cinco pilas de estéril cerradas en un total de ocho existentes;

❯ Una de las dos relaveras cerrada y descaracterizada por la Fundación Estadual de Medio Ambiente de Minas Gerais (Feam).

❯ La cobertura vegetal repuesta en estas áreas creó un ambiente favorable para la ampliación de especies de la fauna y el monitoreo de este indicador ha demostrado una gran evolución en los últimos cinco años.

Por ejemplo, en el tajo de Lumiadeira y Pilas de Estéril LCA 01 a 05 el número de especies de fauna encontradas tuvo un incremento del 108% para mamíferos, 140% para reptiles, 174% para aves y 250% para anfibios, entre los años 2013 y 2017. Para las aves, el número de especies casi se triplicó y actualmente se encuentran, solo en esta zona, aproximadamente el 17% de las especies existentes en el Cerrado brasileño.

Indicadores de Flora y Fauna (Número de especies)