loader image
GRI 102-14

Mensaje
del CEO

Tito Martins
CEO

Aspas
En este año repleto de desafíos y aprendizajes, tuvimos la seguridad de que estamos en el camino justo, en línea con nuestra estrategia.”
El año 2020 estuvo repleto de retos producidos ​​por el COVID-19, lo que le exigió a Nexa una rápida capacidad de adaptación. Incluso ante un escenario de baja previsibilidad, logramos presentar resultados sólidos y sostenibles en el ejercicio. Nuestros ingresos netos consolidados ascendieron a cerca a US$ 2 mil millones en comparación con los US$ 2,3 mil millones registrados en 2019, debido a la reducción de los precios promedio de los metales en la Bolsa de Metales de Londres (LME) y los volúmenes comercializados en el mercado mundial. El EBITDA ajustado totalizó US$ 403 millones en 2020, un aumento del 15% en comparación con el año anterior, influenciado por menores costos operativos, la reducción de los gastos en exploración mineral, evaluación de proyectos y el efecto positivo de la depreciación del real frente al dólar estadounidense.

También logramos cumplir con las expectativas de producción para el año y la previsión de ventas de metales superó las proyecciones previamente comunicadas al mercado. En Perú, las minas estaban temporalmente paralizadas durante dos meses debido al estado de emergencia nacional decretado por el gobierno del país. Sin embargo, durante el segundo semestre de 2020, las actividades se reanudaron con seguridad y, actualmente, las operaciones funcionan a niveles normales. En Brasil, a pesar de los desafíos de la pandemia, las minas operaron con un mayor rendimiento, lo que le permitió a la compañía compensar parcialmente los reducidos volúmenes en Perú. En nuestras refinerías, tuvimos menores volúmenes de producción en Cajamarquilla (Perú), debido a las restricciones impuestas por la pandemia, y en Juiz de Fora (Brasil/MG), por la adecuación de volúmenes a la demanda del mercado. En cambio, el sólido desempeño del refinería de Três Marias (MG) compensó parcialmente la reducción de la producción de las otras unidades.

Superamos los retos impuestos por la pandemia con el gran esfuerzo y voluntad de transformar de nuestros equipos. Nuestro programa La Manera Nexa, cuyo fin es mejorar estructuralmente nuestro modelo de negocios y transformar nuestra cultura empresarial, fue esencial para que lográramos resultados consistentes en este período tan difícil. Con La Manera Nexa, sumamos US$ 98 millones al EBITDA de este ejercicio.

Con una cartera de proyectos única, seguimos construyendo un camino para el crecimiento continuo de zinc y cobre en las Américas en el largo plazo. Además, nuestro principal proyecto en desarrollo, en Aripuanã (MT), avanza a buen ritmo, teniendo en cuenta el calendario ajustado, y debemos comenzar la producción a principios de 2022. Un logro en el proyecto este año fue la firma de un convenio con la cooperativa de mineros de oro de la región, mediado por la Agencia Nacional de Minería (ANM) y en colaboración con el Gobierno del Estado de Mato Grosso, inédito en el sector. De este modo, Nexa otorgó el consentimiento para un área de 516,9 hectáreas, mediante un permiso de explotación minera de oro (PLG), considerando un período de 2,5 años. La iniciativa de Nexa permitirá que una actividad ilegal, que genera una alta degradación social y ambiental, se convierta en una iniciativa legalizada, monitoreada por las agencias de control pertinentes, reflejando nuestro compromiso con las prácticas ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).

También continuamos con los estudios de ingeniería para el proyecto Magistral en Perú, que ha entrado en la fase de prefactibilidad, y debe concluirse el próximo año. Además, se ha reanudado la exploración en el proyecto Bonsucesso (MG) y los estudios de ingeniería deben reiniciarse en 2021, con la expectativa de extender la vida útil de la mina de Morro Agudo. Asimismo, continúan las actividades de exploración en el proyecto Hilarión, en Perú.

Durante la pandemia, Nexa destinó aproximadamente US$ 15 millones, entre donaciones y gastos operativos, para apoyar a las comunidades donde está presente en Brasil y Perú en la lucha contra el Covid-19. Hemos donado más de 780 mil artículos al servicio de salud pública, como pruebas rápidas, EPP e insumos para las ciudades, además de cilindros de oxígeno y decenas de equipos hospitalarios para soporte de vida avanzado, como respiradores, rayos X, entre otros.

A pesar de lo previsto en la legislación brasileña, decidimos no reducir la jornada laboral ni la remuneración fija de los empleados. Mantuvimos los puestos de trabajo e incluso contratamos a 738 personas durante el año, cerrando el período con 5.349 empleados en nuestra planilla. Nuestra encuesta anual de clima mostró que, a pesar de los impactos de la pandemia, nuestra gente sigue motivada y orgullosa de pertenecer a una organización cada vez más plural e innovadora.

Con el apoyo del Instituto Votorantim, donamos aproximadamente 20 mil canastas de alimentos a las comunidades en vulnerabilidad social, beneficiando a más de 14 mil familias en Brasil y Perú. A esto se suma el apoyo técnico a los organismos municipales de salud para establecer protocolos de salud, soluciones digitales de gestión de la salud y telemedicina. Estas iniciativas nos acercaron a las comunidades y demostraron aún más nuestra responsabilidad como cocreadores de un legado en las regiones donde estamos presentes.

Un compromiso importante que asumimos durante el año fue con el movimiento Women in Mining, que busca promover la igualdad de género, ampliando las oportunidades de participación de las mujeres en la minería. Esta iniciativa representa un paso más en nuestra meta de construir la minería del futuro. Es decir, una minería que valora las diferencias, respeta las distintas opiniones y fomenta este entorno plural, que incentiva la inclusión y la diversidad.

En este año repleto de desafíos y aprendizajes, tuvimos la seguridad de que estamos en el camino justo, en línea con nuestra estrategia de crecer con responsabilidad y sustentabilidad, manteniendo la excelencia de nuestras operaciones y ayudando a construir un legado positivo para las comunidades aledañas nuestras operaciones. Por último, quiero agradecer al Consejo de Administración por su confianza y la dedicación de nuestros empleados, que son fundamentales para superar este momento tan desafiante.